La banda rockera de Barcelona formada por Agnes, Albert, Joan y Rafa lleva un año apartada de los escenarios, trabajando en su nuevo disco, que llevará por título "Leche de Rock" y que, según han anunciado los propios músicos, será de duración más prolongada que sus anteriores trabajos. Mientras tanto, el cuarteto nos regala un potente videoclip del tema "Guau", perteneciente a su última publicación "Sal si puedes". Además de transmitir mucho visualmente, la letra del tema es directa y dice muchas verdades de la forma de ser del ciudadno "tipo" de la acualidad. Rock crítico y cañero a raudales.
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lunes, 7 de mayo de 2012
jueves, 2 de febrero de 2012
Iturralde, corazón punk
El colegiado vasco destapa uno de sus lados más íntimos y se despacha a gusto criticando a grupos de Rock como Metallica o Red Hot Chilly Peppers, eso sí, con buen humor
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| El colegiado de Primera División, Eduardo Iturralde González |
Durante la entrevista que le realizaron, Iturralde se declara un 'punky' confeso y desvela sus orígenes como componente de una banda punk: "Yo tocaba la guitarra eléctrica en un grupo punk-rock. Nos llamábamos Eztanda, que siginifica explosión. Cantábamos en euskera y estábamos influidos por el rock radical vasco".
El árbitro se declara amante de la música en general y un gran aficionado, sino adicto, a la compra de discos y vinilos: "No hay semana que no me compre 4 o 5 discos. Entre vinilos y CD's debo de tener seguro más de 20.000".
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| Este es su último año en La Liga |
"Tengo ganas de comprarme el último disco de Metallica con Lou Reed para poder decir: ¡Qué bajo habéis caído! Todo por la pasta", cuenta con una mezcla de humor e ironía.
El colegiado vasco explica que antes de los partidos siempre escucha el tema "Memory Remains" de Metallica, y para sentenciar deja la siguiente declaración: "Y si el partido va bien, suelo ponerme Bob Marley".
martes, 10 de enero de 2012
Marea se rinde a Messi y al fútbol del Barça
El batería del popular grupo de Rock Nacional 'Marea' posó con su hijo junto a Leo Messi asegurando que "Dios existe" y dedicó su concierto en Barcelona a David Villa
| El batería de Marea, Alén Ayerdi, y su hijo Ian, con Leo Messi |
Alén Ayerdi es el "batería" del grupo de Rock navarro Marea desde que el conjunto iniciase su andadura en el mundo de la música por los albores del año 1998.
Casi 14 años después, Marea es una de las bandas más representativas del panorama 'rockero' en España con diferencia, y encabezada por el poeta Kutxi Romero (también bandolero, como él mismo se autodefine), irradia muchos de los valores que caracterizan también al FC Barcelona: humildad, sacrificio, trabajo en equipo, unión, compañerismo, generosidad, buen rollo...
No es un secreto que los de Berriozar son admiradores del fútbol que despliega el Barça, pero el que se encarga de menear las baquetas, Alén Ayerdi, ha dado un paso más publicando en su cuenta de Facebook una foto con su hijo Ian y con el mejor futbolista del mundo, Leo Messi.
El pie de foto escrito por el propio Alén reza lo siguiente: "¡Dios existe! ¡Ian y yo lo hemos tocado!". Hecho que da buena cuenta de la admiración que siente hacia el astro argentino.
Marea pasó por Barcelona el pasado 17 de diciembre para protagonizar un espectacular concierto en el Pavelló Olímpic de Badalona, al que acudieron más de 10.000 personas. Abarrotaron la pista del Joventut de Badalona, y tuvieron que colgar el cartel de "sold out" en las taquillas, como viene siendo habitual durante su gira, tras cerca de cuatro años apartados de los escenarios.
Durante el concierto, el conjunto que completan David "Kolibrí" Díaz, Edu Beaumont "El piñas", y César Ramallo (todos están en el grupo desde el principio), hizo numerosas alusiones al FC Barcelona, en reconocimiento al espectáculo que vienen ofreciendo en los últimos años.
Mención especial merece de nuevo Alén Ayerdi, que al término del concierto tuvo un detalle hacia el delantero asturiano del Barça, David Villa, al que le dedicó el festival de Rock vivido en forma de ánimos para recuperarse de su lesión producida en la semifinal del Mundial de clubes.
Ello sirvió para que Marea se metiera en el bolsillo (todavía más, si es que eso era posible) al público catalán, totalmente entregado a los 'rockeros'.
jueves, 17 de noviembre de 2011
Pedimento
Marea cierra su último disco con una declaración de amor a los cantaores flamencos y poetas andaluces que sirvieron de inspiración a otro amante del verso, Kutxi Romero
| El cantante, poeta y bandolero, Kutxi Romero |
El último disco de Marea, "En mi hambre mando yo", termina con un tema inspirador. Si no fuese por las constantes alusiones que hace Kutxi Romero a singulares artistas de la tradición flamenca, la canción titulada "pedimento" podría servir perfectamente, y como su nombre parece indicar, a modo de petición de mano en toda regla.
De hecho estamos ante una declaración de amor, pero no tanto a una persona en concreto (cosa que sólo nos podría revelar y corroborar con exactitud el también conocido como 'José Extailarena'), sino a toda una serie de cantaores andaluces que han sido ejemplo a seguir y objeto de admiración por parte del poeta de Marea.
Se trata de una canción con una base sólida de Rock and Roll en toda su esencia, de sónido nítido, muy puro, empapada de eléctricos 'riffs' y punteos que acompasan la voz del bandolero y que se dejan coger de la mano por una impresionante guitarra solista que nos deleita con unos 'solos' que, con perdón de la expresión, hacen caer de culo.
Sin duda, la composición más completa del disco junto a 'Canaleros' (a humildes oídos de un servidor), que engancha tanto por su entrañable letra, como por su fabulosa melodía.
Esta 'petición de mano' nos deja una recopilación de frases tan directas e intencionadas como difíciles de olvidar: "Quiero morirme contigo", "seré arcilla en cada cerradura si lo quieres tú", "sin ti será mi desventura", "quisiera envolverte el cielo" o "te voy a entregar mi vida"... lo que hace que nos preguntemos: ¿Quién no gustaría de oir declaraciones de semejante calibre de boca de la persona a la que ama?
Todas ellas navegan a través de nuestros oídos intercaladas con un sinfín de alusiones a poetas y personajes más o menos históricos del mundo flamenco que, en este caso, tienen como denominador común el haber marcado al compositor de este 'pedimento': los sevillanos Silvio y 'El Cabrero' (al que Kutxi Romero pidió prestados sus versos para enriquecer "Como el viento de poniente"), el poeta cordobés Ricardo Molina, el 'Agujetas', paisano de Rota (Cádiz), o el grupo Tabletom de Málaga, cuyo cantante 'Rockberto' González falleció recientemente. Artistas de raíz, de los que nacen, caracterizados por haber mandado siempre en su hambre.
Una dedicatoria especial, por tanto, a una tradición lírica y musical que el propio Kutxi siempre ha señalado como fundamental a la hora de crear todo lo que ha salido de sus entrañas, que no es poco, y que viene de sus raíces sureñas que tan bien ha sabido complementar con la dureza de las tierras navarras.
El de Berriozar suele decir que cada uno sacará la interpretación que le apetezca de sus letras, que con ellas no lanza un mensaje concreto y que lo bonito es que cada cual las haga suyas a su manera. Es por ello que esta 'oda flamenca' bien puede servir como una declaración de sentimientos que, como no podía ser de otra manera, no obvia (aunque los disfrace) detalles más íntimos, personales y, según como, excitantes: "dame de beber caldito de tu calentura (...) de ti será mi borrachera".
En resumen, una canción con un punto de melancolía y abatimiento -"cada noviembre volveré a morder, como un pájaro caduco, cualquier suelo"- pero que también rezuma optimismo, invitando a "remontar de nuevo".
sábado, 5 de noviembre de 2011
La historia se repite y aún así...
Marea ha vuelto y de nuevo parece que Kutxi Romero se durmió en el “estudio de creación” mientras se componía la música para enriquecerla con su poesía en cuanto despertó
| Alén, "El Piñas", César, Kutxi y Kolibrí componen Marea desde sus inicios |
Los de Berriozar publicaron su sexto disco a finales del pasado mes de septiembre, y la verdad es que, para mi, ha supuesto una manera de revivir sensaciones pasadas. Al escuchar por primera vez “En mi hambre mando yo”, me ha venido a la cabeza lo mismo que pensé por los albores del 2004, cuando dieron a luz “28.000 puñaladas”, cosa que también me sucedió en 2007 con “Las aceras están llenas de piojos”.
Es una mezcla de sensaciones, y de buenas a primeras más bien negativas. ¿Por qué? Pues porque siempre tengo unas expectativas muy altas con Marea. Es uno de los grupos que marcaron mi adolescencia, y he disfrutado muchísimo con este quinteto. Así que siempre espero y quiero lo mejor de ellos. Pero en mi opinión, desde “Besos de perro” hay un antes y un después.
Marea tiene tres primeros discos, “La patera” (1999), “Revolcón” (2000) y “Besos de perro” (2002) que son obras de arte. Buenas letras, grandes melodías, sonido rico, fuerza, energía, frescura... A partir de su cuarto disco desaparecen algunas de estas cualidades y otras cambian. Se produce una transformación importante. No es que saquen un mal disco, ni mucho menos. Ninguno de sus discos es malo. Simplemente cambian un poco de aires. Se renuevan. Siguen fieles a un estilo, que los caracteriza allá a donde van, pero en mi opinión se tornan más pulidos, más detallistas, a la vez que dejan atrás esa frescura, ese punto rebelde o canalla de los tres primeros cedés.
Este momento de ligera decepción que he tenido con sus tres últimos discos, lo veo plasmado siempre cuando publican su primer videoclip del que será el primer single del nuevo disco. Me pasó con “La rueca”, se repitió con “Aceitunero” y esta vez lo he vivido con “Bienvenido al secadero”. En ninguno de los tres casos me gustó el videoclip, y la canción no me acabó de convencer. Pero luego ha resultado, también, que en los tres casos esos tres singles me parecen de las peores canciones de sus respectivos discos, en contra de lo que piensa la mayoría. Con esto quiero decir que en cada cd tienen temas mucho mejores que los que acostumbran a elegir como single.
Si tuviese que comparar rápidamente los tres primeros discos con los tres últimos, las diferencias principales que veo son: 1) las letras ahora son más elaboradas que antes, muchísimo más poéticas, muchísimo más complejas y, por lo tanto, con un mensaje bastante más difícil de comprender. 2) Musicalmente, el sonido de ahora es más rocanrolero y más trabajado, con gran cantidad de detalles musicales, pero no suena con la misma contundencia, no se antoja tan callejero. En definitiva, la frescura de esos chavales jóvenes que empezaron con un proyecto en común se transforma en profesionalidad y oficio de unos músicos que están cada vez más consolidados.
Y, no sé bien por qué, como dirían los maestros de Barricada, tengo la sensación de que todo este cambio tiene mucho que ver con la aportación del poeta y bandolero, Kutxi Romero. O, mejor dicho, con la no aportación. El cantante de la banda es, para todos, el "líder espiritual" del grupo, pero si nos remitimos a la biografía que se publicó en el pack “Coces al Aire”, da la sensación de que Kutxi participa mucho menos en la elaboración de los discos. Es como si los tres primeros discos llevasen el sello de Kutxi Romero grabado a fuego, y los tres restantes simplemente dijesen: "Kutxi Romero es el cantante y letrista de Marea".
El guitarra solista del grupo, Kolibrí Díaz, y el resto de la banda se dedican a componer las melodías de los temas, toda la música, y entonces, cuando eso ya está hecho, llega Kutxi y les pone letra, uno por uno, a todos los temas. Un proceso de creación de los discos que, indudablemente, ha cambiado con respecto a sus inicios, y que considero la principal causa del cambio, para mi importante, que ha sufrido Marea desde el 2004.
| El cantante Kutxi Romero y el guitarrista Kolibrí Díaz durante un concierto |
Amante del grupo como soy, siempre aguardo con ilusión la espera del nuevo cd de Marea, aunque se haga de rogar mucho, y siempre espero encontrarme con un nuevo “Revolcón”. Pero nunca entiendo que ese disco es irrepetible, que no habrá otro igual... Aún así, no pierdo nunca la esperanza de volver a toparme con nuevos temas embriagados de esa frescura que aportaba el Kutxi de veintipocos años. Tengo que decir, siempre en alusión a Marea, que la última vez que la dichosa frescura, que tanto anhelo y repito, volvió a hacer que se me estremeciera el cuerpo de arriba abajo, fue cuando se publicó el disco de Kutxi Romero & Jatajá, de nombre: “Raigambre” (2009).
En ese momento tuve la certeza de que aquel disco era casi al cien por cien de Kutxi Romero, y las melodías, flamenco a parte, me recordaron más a Marea que los últimos tres discos de los propios Marea. Desde entonces creo que el gran Kolibrí Díaz se ha hecho, irremediablemente, dueño y señor de la música de Marea.
A pesar de ello, me gustaría aclarar firmemente, que con este extenso artículo no pretendo criticar al grupo que seguramente más veces haya escuchado a lo largo de mi vida, ni mucho menos a Kolibrí, a quien admiro y mucho. Simplemente se trata de una reflexión un tanto melancólica de lo que eran los Marea en el pasado. Pero no porque se hayan convertido en algo que no me gusta. No es eso. Siguen siendo un conjunto de músicos extraordinarios, que además han evolucionado enormemente.
Sobre su último disco, “En mi hambre mando yo” no tengo malas palabras. He revivido las sensaciones antes descritas, pero a pesar de ello he escuchado el cd una y otra vez. Durante muchos días seguidos. Una y otra vez. Y todavía no he conseguido, ni quiero, dejar de escucharlo. Es otra de las cosas que me han pasado con los tres últimos discos de Marea. No me han convencido de entrada, pero he sido incapaz de dejar de escucharlos, y me han acabado enganchando sin remedio.
La diferencia es que los tres primeros me engancharon al instante, mientras que los tres últimos han necesitado de varias escuchas. Pero igualmente me parece un disco muy bueno, con un gran sonido, que cuenta, sobre todo, con cuatro temas que me tienen encandilado: “El día que lluevan pianos”, “Canaleros”, “Plomo en los bolsillos” y “Pedimento”.
martes, 4 de octubre de 2011
Un buen antídoto para escapar del estado de coma permanente en que estamos anclados
KOMA - "La maldición divina"
El cuarteto encabezado por el incombustible Brigi Duque saca a la luz otro potente disco en la línea de sus predecesores, Sakeo y Sinónimo de ofender, sin perder un ápice de la fuerza que les caracteriza pero complementado con unos detalles técnicos y una calidad de sonido envidiables. La maldición divina, séptimo disco de estudio de los navarros, parece desviar un poco su interés hacia asuntos más metafísicos si tenemos en cuenta la portada, el título y la introducción del álbum. Sin embargo, en su interior podemos encontrar 15 cortes con una temática de lo más variada, siempre edulcorada con la agresividad propia del grupo tanto musicalmente como en sus ácidas letras. No faltan sus ya habituales cortes instrumentales entre algunas canciones y un tema cantado en euskera (“Bagare”) que rezuma sentimiento. El single, “La almohada cervical”, se alza como un tributo al Heavy Metal y se acompaña de canciones muy duras (“Blancos de los nervios”, “Patrón a seguir” u “Ostia Frontal”) así como de temas algo más melódicos (“Los idiotas”, “¿Quien sobra?” o “No te lo tomes a mal”). Un álbum muy contundente que, en mi opinión, tiene su máximo exponente en el tema “Me vacío”, donde calma y potencia se combinan a la perfección.
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| portada de 'La maldición divina' |
El cuarteto encabezado por el incombustible Brigi Duque saca a la luz otro potente disco en la línea de sus predecesores, Sakeo y Sinónimo de ofender, sin perder un ápice de la fuerza que les caracteriza pero complementado con unos detalles técnicos y una calidad de sonido envidiables. La maldición divina, séptimo disco de estudio de los navarros, parece desviar un poco su interés hacia asuntos más metafísicos si tenemos en cuenta la portada, el título y la introducción del álbum. Sin embargo, en su interior podemos encontrar 15 cortes con una temática de lo más variada, siempre edulcorada con la agresividad propia del grupo tanto musicalmente como en sus ácidas letras. No faltan sus ya habituales cortes instrumentales entre algunas canciones y un tema cantado en euskera (“Bagare”) que rezuma sentimiento. El single, “La almohada cervical”, se alza como un tributo al Heavy Metal y se acompaña de canciones muy duras (“Blancos de los nervios”, “Patrón a seguir” u “Ostia Frontal”) así como de temas algo más melódicos (“Los idiotas”, “¿Quien sobra?” o “No te lo tomes a mal”). Un álbum muy contundente que, en mi opinión, tiene su máximo exponente en el tema “Me vacío”, donde calma y potencia se combinan a la perfección.
| El cuarteto navarro Koma |
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