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sábado, 24 de noviembre de 2012

Kobe Bryant podría dejar la NBA en dos años



Ya van 17 temporadas en la NBA. Todas ellas rindiendo a un nivel impresionante en la faceta individual. A sus 34 años, cobra 27 millones de dólares, una cifra que alcanzará los 30 millones en la campaña 2013/14. Sin embargo, Kobe Bryant empieza a plantearse su retirada. “¿Realmente quiero seguir? ¿Tengo ese hambre para continuar preparándome al más alto nivel?”, se pregunta la ‘Mamba Negra’ en una entrevista a CBS Sports Berger. “Uno nunca puede estar seguro, pero tres años me parecen muchos para seguir al máximo nivel de entrenamiento, preparación y salud”, desliza.

Corazón color oro y púrpura


Kobe Bryant (23 de agosto de 1978, Pensilvania), fue el 13 seleccionado del Draft de 1996. Una posición muy baja teniendo en cuenta sus prodigiosas cualidades físicas y técnicas. En aquella lista figuraban los nombres de otras futuras estrellas de la NBA como Allen Iverson (1), ya retirado, Marcus Camby (2), Stephon Marbury (4), Ray Allen (5), Antoine Walker (6) o Steve Nash (15), que ahora comparte equipo con Bryant. Ninguno ha logrado tantos éxitos como él.

Se han machacado muchas canastas desde que los Hornets lo traspasaron a los Lakers a cambio del mítico pívot serbio Vlade Divac. Kobe debutó en la NBA luciendo la camiseta oro y púrpura de la histórica franquicia angelina, y allí se ha mantenido durante estas 17 temporadas. Una fidelidad inusual en el deporte de élite.

Especialista en romper registros y acumular trofeos 

En todos estos años, Bryant ha sumado un palmarés espectacular. A sus espaldas, cinco anillos de la NBA, un MVP de la Liga Regular (2008), máximo anotador de la NBA en dos temporadas consecutivas (2006 y 2007), y dos MVP de las finales (2009 y 2010). A ello hay que añadir dos medallas de oro olímpicas y un sinfín de registros secundarios, como el de máximo anotador de la historia del All Star (271 puntos), el récord de triples consecutivos metidos en un partido (9) y el total de triples en un encuentro (12). Aspectos que dejan en casi nada los 29 récords que acumula con los Lakers en particular.

Aunque no se ha movido de Los Ángeles, han pasado muchas caras nuevas a su vera desde que comenzó. La más destacable, la del gran Shaquille O’neal, que formó una pareja letal con el escolta. Juntos devolvieron a los Lakers a lo más alto, con tres anillos consecutivos (2000, 2001 y 2002). Discrepancias personales entre las dos superestrellas acabaron con una de las sociedades más fructíferas que ha dado la NBA, y se precipitó la salida del pívot a Miami.

Bryant atravesó una larga sequía de siete años, hasta que volvió a conquistar el anillo de campeón. De la mano de Pau Gasol, los Lakers regresaron a la cima. El de Sant Boi se convirtió en la alternativa anotadora perfecta para Bryant, y ambos conquistaron dos nuevos campeonatos para los Lakers (2009 y 2010), en tres finales consecutivas.

Futuro incierto a la par que prometedor

Con su reciente oro olímpico en Londres 2012, la ‘Mamba Negra’ está a punto de iniciar otra campaña más que prometedora. Los Lakers han formado un equipo de ensueño que, junto a Bryant y Gasol, incorpora al base Steve Nash y a Dwight Howard, el pívot más poderoso de la liga. Sin embargo, Kobe ya empieza a ver el final del camino. Veremos cuantos kilómetros le quedan.

La escasa asistencia al Palau Blaugrana tiene en vilo a la directiva del Barça



El FC Barcelona tiene un problema. El futuro de la sección de baloncesto pasa por construir un nuevo Palau Blaugrana en los próximos años con capacidad mínima para 10.000 espectadores. El obsoleto pabellón actual tiene capacidad para 7.585 aficionados, pero no se llena. Una disyuntiva que tiene a la directiva del Barça en vilo, soportando las presiones de la Euroliga para llevar a cabo una nueva obra en condiciones.

Actualmente, las cifras de espectadores del Palau van a la baja. La temporada 2011/12 registró la peor asistencia de los últimos cinco años, con una media de 3.781 espectadores por partido (un total de 124.778). Solo dos temporadas antes los números eran notablemente superiores, con 4.316 aficionados por encuentro (138.125 en total). Datos que contrastan con la imposición de la Euroliga que, por normativa, obliga a que los pabellones de la máxima competición europea tengan un aforo mínimo de 10.000 personas.

La situación del club

El Barça es el segundo conjunto con un porcentaje de espectadores más bajo de la ACB (50%), solo por detrás del Joventut de Badalona, que tiene un pabellón con casi el doble de capacidad. La media de asistencia general de la Liga Endesa durante la pasada temporada fue de 6.461 aficionados. Ello quiere decir que hay clubes, como Estudiantes o Baskonia, que tienen unas cotas muy elevadas, entre los 9.000 y los 10.000 hinchas por partido. Una problemática que el Barça arrastra desde hace tiempo y que se ve incrementada si se tiene en cuenta que hay abonados que llevan tres años sin pisar el Palau.

En el partido definitivo de las finales de la Liga Endesa de la campaña pasada contra el Real Madrid, 325 abonados no hicieron acto de presencia, y el Barça se jugaba la temporada. Una cifra que no destaca en exceso teniendo en cuenta que el club cuenta con aproximadamente 5.000 abonados. Pero si el día más significativo fallan 325, el descenso de abonados se multiplica por diez veces durante la temporada regular. Al tener el asiento pagado, las plazas de esos socios quedan libres. Este año solo se han puesto 275 nuevos abonos a la venta, y se agotaron en 15 minutos. Hay mucho aficionado culé a la espera de un asiento para darle un buen uso.

Nueve pabellones ACB superan con notoriedad el aforo del Palau

Además de poca asistencia, el Palau Blaugrana registra una capacidad muy por debajo de equipos de entidad teóricamente menor. A parte del Real Madrid, conjuntos como Joventut, Estudiantes, Baskonia, Guipúzkoa Basket, CAI Zaragoza, Valencia Basket, Unicaja y Gescrap Bizkaia ostentan pabellones con cabida para bastantes más espectadores que el Palau.

El rompecabezas es claro. De un lado, parece absurdo tener que construir un pabellón nuevo teniendo uno que se llena de forma tan excepcional. Más aún, existiendo la posibilidad de utilizar el Palau Sant Jordi (opción que el Barça no visualiza a pesar de tener capacidad para 16.500 personas). Del otro, queda claro que la competencia y la propia Euroliga hacen del nuevo Palau una necesidad. Pero los plazos van para largo y Sandro Rosell, que prometió construirlo durante su mandato, podría terminar su ciclo como presidente azulgrana si haber resuelto el tema.

La NBA y el cuestionable negocio que la rodea



En la madrugada del miércoles (1/11/2012) comienza la NBA. La mejor liga de baloncesto y la competición deportiva más seguida en todo el mundo. Celtics-Heat, Lakers-Mavericks, y Wizards-Cavaliers abren la veda de un campeonato con muy poco descanso y que tiene las miras puestas, cada vez más, en el mercado chino.

Parcela deportiva

Unos Lakers multimillonarios presentan un equipo de muchos ‘kilos’ para tratar de reconquistar el anillo de campeones. Las incorporaciones de Nash y Howard, junto a Bryant, World Peace y Gasol, conforman un quinteto titular tan temible como indiscutible, que a lo largo de la agotadora temporada podría acusar su poco fondo de armario. Sin embargo, los favoritos siguen siendo los Miami Heat de James, Wade, Bosh y, ahora, también Ray Allen. Sin olvidar otras franquicias poderosas como Boston Celtics (que incorpora a Jason Terry), los Oklahoma City Thunder de Ibaka y Durant, los veteranos Spurs o los Chicago Bulls de Derrick Rose.

Los españoles Marc Gasol, José Manuel Calderón, Ricky Rubio (en fase de recuperación y con un equipo que apunta maneras gracias a las llegadas de los rusos Kirilenko y Shved) y el ‘rookie’ Víctor Claver, también tienen altas expectativas. Sin ser opciones realistas para conquistar el anillo, son firmes aspirantes a los Play Off, especialmente los Grizzlies y los Timberwolves.

Parcela económica

Sin embargo, la NBA esconde algunas miserias entre la multitud de estrellas que aglutina y el espectáculo construido en torno a ellas. David Stern ha situado a la competición en un punto tan óptimo como censurable. Con unos ingresos de 3.400 millones de euros por temporada, hay una clara división entre ‘ricos’ y ‘pobres’. 15 franquicias, la mitad, atraviesan penurias económicas que se plasman en considerables pérdidas de dinero. Las otras 15 se pueden permitir tener a 13 jugadores entre los 100 deportistas mejor pagados del mundo. Entre ellos está Pau Gasol, que cobra 15 millones de euros, y Kobe Bryant, el mejor pagado de la liga, que ronda los 21 millones.

Pese a ello, los jugadores perciben menos porcentaje del total que genera la NBA, fruto de las negociaciones del ‘lockout’ del año pasado. Antes, ganaban un 57% del total, ahora un 50%. También los aumentos anuales de sus salarios se vieron moderados. Del 10% anterior, al 7,5% actual. Lo que no quita que las cifras sigan siendo estrambóticas. Como no podía ser de otro modo, también las televisiones contribuyen a la causa, con la soberana aportación de 1.000 millones de dólares (770 millones de euros). Contrasta, en cambio, el descenso de espectadores en las canchas de la NBA, que está en unos 18.000 aficionados de media, muy por detrás de los 67.000 que congrega la NFL de fútbol americano o de los 30.000 de la MLB de béisbol.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Descensos forzados, salvaciones fortuitas y presupuestos bajo mínimos en la ACB


La ACB afronta la peor crisis de su historia. El factor económico de los clubes ha tenido más relevancia que nunca y ha condicionado totalmente el grupo de 18 equipos que pasan a componer la liga 2012/13.

Por sus resultados deportivos, los equipos que se precipitaron al abismo del descenso fueron Estudiantes y Valladolid. Dos conjuntos que, a causa de los perjuicios ajenos, seguirán en la máxima categoría del baloncesto español. Por el contrario, los clubes que lograron por méritos propios el ascenso, Canarias y Menorca, no fueron capaces de juntar las cantidades necesarias para hacer frente a los cánones ACB dentro del plazo reglamentario. Ello les condenó, en primera instancia, a permanecer en LEB Oro.

Costosos tributos deportivos

Estos cánones se pueden dividir en dos tipos. Por un lado está la denominada cuota de entrada (3.001.876 euros más el IVA correspondiente). Por el otro, el fondo de regulación, también conocido como canon de ascensos y descensos (1.500.936 euros más IVA), que pagan los clubes cuando suben, y recuperan si bajan de categoría. Todo ello se traduce en una cantidad de aproximadamente 5 millones de euros para poder hacer efectivo el ascenso de LEB a ACB.

Cifras desorbitadas, teniendo en cuenta como está el panorama económico en el deporte español. Al no poder, ni Menorca ni Canarias, hacer frente a las mencionadas sumas de dinero, la ACB se puso en contacto con Estudiantes y Valladolid. Los madrileños tenían prioridad, pues fueron los penúltimos clasificados, así que no tardaron en volver a ‘su Liga’. Más problemas tuvo el Valladolid, que pidió un periodo de prórroga para subsanar sus débitos (190.000 euros en concepto del fondo especial de garantía salarial). Pero finalmente lograron el objetivo de regresar a la ACB aprovechándose (sin mala fe) de las desgracias ajenas.

Estalla la bomba en Alicante

La historia no acaba aquí. Cuando parecía que la Liga estaba definida y que no habría ningún cambio con respecto a los equipos del año pasado, estalló la bomba. El Alicante se veía inmerso en un concurso de acreedores y necesitaba abonar 700.000 euros de deuda para dejar sus cuentas a cero. Ante la imposibilidad de afrontar dicho pago, y con la amenaza de la disolución de la entidad, el Alicante optó por descender de categoría (de forma que recuperaba ese millón y medio de euros en concepto del fondo de regulación). Ello salvó al club de su desaparición.

Sin embargo, la ACB tenía otro problema. Con 17 equipos la Liga quedaba coja. Había que volver a acudir al Canarias (primer clasificado en LEB). Nueva traba: el equipo de Félix Hernández seguía en la misma disyuntiva que en las semanas anteriores y no podía hacer frente a 5 millones de euros para subir. Además, se topó con la negativa de la ACB a fraccionar el pago.

Final relativamente feliz

Una negociación a tres bandas (ACB, Canarias y Alicante) dio con la solución. El Alicante no recuperó ni un euro de la cuota de inscripción, y por tanto, si vuelve a lograr el ascenso deportivo, simplemente tendrá que abonar el fondo de regulación. A partir de ahí, Canarias y ACB llegaron a un acuerdo, por el cual el club isleño compró legalmente la plaza del Alicante a la liga a cambio de un total de 2.600.000 euros, según confesó a Diario Gol el presidente del Canarias. “Salimos todos beneficiados”, asegura Hernández. De esa cifra, hay que descontar el fondo de regulación, con lo que una cantidad aproximada de 900.000 euros ha ido a parar directamente a las arcas de la ACB, y, según comentan desde la propia Liga “se repartirá la cantidad entre los clubes integrantes de la competición a partes iguales”.

En definitiva, un rocambolesco entramado que ha terminado con el descenso del Alicante, un equipo que quedó octavo en la pasada campaña y jugó los Play Off, y con los dos equipos ‘obligados’ a descender, manteniendo categoría. El Canarias, uno de los clubes fundadores de la ACB hace 30 años, regresa a la máxima categoría de milagro y el Menorca se queda en LEB, pese a su ascenso deportivo.

viernes, 31 de agosto de 2012

Jasikevicius ya habla claro como azulgrana



Nueve años después, Sarunas Jasikevicius vuelve al FC Barcelona y este mismo lunes por la tarde ha sido presentado y se ha incorporado a los entrenamientos con el grupo de Xavi Pascual. 
Durante la rueda de prensa de su presentación, el nuevo dorsal número 13 del Barça insistió en que llevaba mucho tiempo esperando el momento de volver a vestir la camiseta azulgrana y, aunque remarca que llega más tarde de lo que le hubiese gustado, se muestra muy feliz de volver a estar en Barcelona. “Hace muchos años que lo habíamos intentado, pero no podía ser, y estoy muy feliz de que por fin se haya podido hacer... Ahora a empezar a trabajar, espero ayudar al equipo a ganar y a ver si ganamos algo”, comentó Jasikevicius. 
'Saras' asegura que ha rechazado muchas ofertas para llegar al FC Barcelona, entre ellas, alguna del Real Madrid. “Sí, claro que he renunciado a otras ofertas interesantes para mí. Desde que salí en 2003 siempre tuve claro que iba a volver, lo que pasa que no pensaba que tardaría tanto en regresar... Pero son cosas de la vida, y estoy muy feliz de estar aquí”.
A la pregunta de un periodista sobre cuantas veces habían llamado Barça y Madrid a su puerta, el lituano no dio cifras de llamadas, pero fue más claro que el agua. “Han llamado los dos, he contestado a uno”, se limitó a decir, contundente.
Tiene 36 años, pero está en plena forma
Jasikevicius también fue requerido por su estado de forma, ya que cuenta 36 años de edad. “Los últimos dos años me ha ido muy bien, me han respetado las lesiones y la verdad es que me siento bastante bien. Estoy trabajando mucho para mantenerme en forma, y para jugar con los más jóvenes”, aseguró.

Además, el base lituano, explicó cual es el rol que considera que puede asumir en el equipo: “Espero, con trabajo diario, ganarme unos minutos aquí para poder hacer mis cosas... Un poco de Pick and Roll... Lo de siempre. No voy a jugar todos los minutos que jugaba en 2003, pero tampoco es lo que me interesa. Sólo hacer mi juego, ser yo mismo, nada más”.
El toque de humor
Preguntado sobre la evolución del baloncesto hacia un estilo de juego más físico, Sarunas Jasikevicius se mostró del todo de acuerdo: “Creo que hay más físico que talento en el baloncesto europeo, ha ido cambiando por el estilo NBA. El juego es más rápido, más dinámico, las reglas también han cambiado un poco en esta dirección”. En ese momento ironizó con su edad y esta creciente importancia del factor físico: “Para nosotros, los 'viejitos', es difícil aguantar todo esto, peor hay que hacerlo de una forma u otra”. 
El Barça aspira a todo
“El equipo aspirará a todos los títulos, esto lo tengo claro. Lo más importante es el trabajo diario y luego, que nos acompañe la suerte con lesiones. El equipo tiene muchísima calidad y muchísima experiencia. Llevan años jugando juntos, y a ver si yo puedo entrar en esta dinámica. El Barça siempre aspira a lo máximo”, ha afirmado rotundo, el base lituano.
Por último, el jugador sentenció la rueda de prensa con el siguiente deseo: “Espero que nos vaya bien otra vez, juntos”. 
Joan 'Chichi' Creus también intervino
Una de las primeras preguntas fue para Joan Creus, director deportivo del Barça. El ex jugador de baloncesto explicó por qué Jasikevicius vuelve al Barça en este momento: “Primero, porque él siempre ha tenido muchísimas ganas de venir. Los tres años que estuvo aquí le sirvieron mucho, igual que al club. Él siempre ha querido volver y ahora se dan las condiciones y las circunstancias para que vuelva. Nunca hemos tenido dudas al respecto, pero este verano se han dado las condiciones exactas para que las dos partes nos entendamos”.

Texto de Víctor Malo: @VMalo8 en Twitter para @diarioGOLcom

miércoles, 29 de agosto de 2012

Middleton no se cansa pese a sus 46 'tacos'


Tiene 46 años, sí, pero conserva el espíritu joven y luchador del primer día. Se llama Darryl Middleton, y se niega a abandonar el baloncesto profesional.
Middleton nació en Queens (Estados Unidos) un 21 de julio de 1966 y, a través del baloncesto, ha vivido en media Europa y ha recorrido la otra media. Nunca pudo jugar en la NBA, ello le condenó a cruzar el océano. Pero, lejos de pasarle factura, el cambio le sentó fenomenal, ya que desde 1988 ha transitado por clubes turcos, italianos, griegos, rusos y, especialmente, españoles.
Ahora, en el teórico desenlace de su carrera profesional, ha firmado un nuevo contrato con el Lucentum de Alicante, un club que ha estado a punto de desaparecer (a pesar de su exitosa campaña en la ACB la temporada pasada), pero que finalmente ha sido rescatado para jugar en la segunda máxima categoría española, LEB Oro. De este modo, Middleton puede seguir disfrutando de un sueño que parece no tener fin, y que es el de jugar al baloncesto. 
Momentos turbios y números de escándalo
A pesar de ello, el ala-pívot de 2'02 metros, ha pasado momentos en que no veía claro su futuro. Así lo explicó en el portal Solobasket: “Hay muchos jugadores y clubes que pensarán que tengo 45 años y que estoy acabado y ya no puedo competir. Pero no es así. Puedo competir y amo entrenar duro cada día, por lo que cualquier equipo de los de arriba de la LEB Oro que quieran subir la próxima temporada a la Liga Endesa sólo tienen que probarme por un par de semanas y lo verán, o hablar con los entrenadores que he tenido. No parece que tenga la edad que tengo ¡Os demostraré lo que un viejo jugador de 45 'tacos' puede hacer!”.
De hecho, Middleton promedió unos números más que notables durante su última temporada en el Sant Josep de Girona, de LEB Oro: anotó 11,5 puntos por partido, con unos porcentajes de 56,3% en tiros de dos y 72,6% en tiros libres y capturó 5,3 rebotes de media para obtener una media de valoración de 13,5 por partido. Todo ello jugando 27 minutos de promedio. Unas cifras difíciles de imaginar en una persona de su edad, que vienen a demostrar que la inteligencia y la experiencia suman mucho en este deporte. 
Todos los caminos llevan a Girona
Su época de esplendor fue durante los años '90, en que consiguió el premio MVP de la ACB hasta en tres ocasiones. Las dos primeras, de forma consecutiva, le valieron recalar en el FC Barcelona (93/94 a 95/96), uno de los cinco clubes españoles por los que pasó el estadounidense. El conjunto alicantino será el sexto, antes jugó en Sevilla, Badalona y Valencia. Aunque, din duda, su idilio con el baloncesto está ligado al Sant Josep de Girona.
Hasta en cinco ocasiones ha llegado y se ha ido del club gerundense. La primera, en 1991, supuso su debut en el baloncesto español, donde compartió vestuario con un entrenador tan consagrado como es Dusko Ivanovic. En 2006 volvió a la entidad para ver de primera mano el crecimiento imparable de Marc Gasol, paso previo a su marcha a la NBA. Posteriormente, incluso acompañó al Girona a la categoria LEB Bronce, a pesar de tener mejores ofertas sobre la mesa.
Trayectoria inmaculada la de este jugador insaciable, Darryl Middleton. Lleva casi 30 años dedicándose al baloncesto como jugador profesional y todavía no se ha cansado.
Artículo escrito para el diario GOL: @diarioGOLcom en Twitter

sábado, 11 de agosto de 2012

La andadura de España en Londres 2012

 España cae en una final épica

 


El mejor duelo de baloncesto entre selecciones que se puede vivir actualmente en el mundo no defraudó. La posibilidad de reeditar la mejor final olímpica de todos los tiempos (hace cuatro años en Pekín) se hizo realidad, contra pronóstico. Un choque de trenes de alta velocidad que propiciaron un partido tan intenso como igualado, que no se resolvió hasta el último cuarto (107-100).

España llegaba a la final con un currículum brillante como carta de presentación. La sexta final en siete años, un mundial, dos eurobaskets y el honor de ser el vigente campeón de Europa. En frente, el máximo favorito al oro olímpico. El Dream Team de los Estados Unidos, ganador de las últimas Olimpiadas y actual campeón del mundo.

Las aspiraciones del combinado español pasaban por presentar un partido trabado, con una defensa exigente y sin concesiones. Eso es lo que había dicho el seleccionador, Sergio Scariolo, en la previa del choque. Pero nada más lejos de la realidad. España recogió el guante lanzado por los Estados Unidos para plantar un partido de altos vuelos (y nunca mejor dicho), con una anotación muy por encima de la media española durante el torneo.

Estalla la 'Bomba'

El primer acto estaba al nivel de las más altas expetactivas. Los dos conjuntos sacaban su quinteto titular indiscutible al North Greenwich Arena: Calderón, Navarro, Rudy, Pau Gasol y Marc Gasol por España, mientras que Los EEUU saltaban a pista con Chris Paul, Kobe Bryant, Kevin Durant, Lebron James y Chandler. La selección, comandada por un Juan Carlos Navarro estelar, plantaba cara a los poderosos Estados Unidos haciendo una defensa zonal. Dio la sensación de que la 'Bomba' había estado todo el torneo reservándose para este partido, ya que anotó canastas de todas las maneras para acabar el cuarto con 14 puntos (3/3 en triples) a pesar de ir por debajo en el marcador (35-27).





El segundo periodo no podía comenzar mejor, con un parcial español de 0-7 en 2 minutos que reducía las distancias a un punto. Las buenas sensaciones eran tales que se convertirían en una nueva ventaja para los de Scariolo con el triple de un Sergio Rodríguez especialmente inspirado (37-39). Los Estados Unidos reaccionaban para colocarse arriba y luego era Llull el que volvía a poner el luminoso del lado español, mediante un nuevo lanzamineto de tres. Sin embargo, se torcían las cosas para España con la cuarta personal de Marc Gasol y la tercera del canario. Los árbitros, muy poco permisivos, ponían el partido cuesta arriba para España, cargando a sus jugadores de faltas muy rigurosas. El choque se calentaba por momentos con técnicas, protestas de los dos equipos y rencillas entre los jugadores.

Un parcial de 5-0 para los americanos era cortado por Navarro, que recién salido a cancha metía su cuarto triple (4/4) y daba aliento a España (el jugador azulgrana y capitán de la selección terminó la primera parte con 19 puntos, como máximo anotador momentáneo del choque). Una antideportiva de Iguodala servía para llegar al descanso de manera majestuosa, solo con un punto por debajo de los favoritos, con un resultado digno del mejor partido del mundo (59-58).

Pau pone en marcha la apisonadora
A la vuelta de vestuarios, Pau Gasol asumió los galones que le correspondían. Nueve puntos consecutivos del líder espiritual del equipo servían un parcial de 9-0 para España, que se adelantaba en el marcador (64-67). Gasol fue el único encestador de España durante los 6 primeros minutos del cuarto. La alternativa por los americanos la ponía su compañero de equipo en Los Ángeles Lakers, la referencia de la NBA en la última década, Kobe Bryant (73-72). En los últimos minutos, el duelo se volvía loco y se  transformaba en un correcalles que, curiosamente, benefició a España (80-80). El tercer cuarto terminó 83-82, y Pau Gasol con 23 puntos. 


El Drem Team acaba con el sueño español
Estados Unidos salió a sentenciar el encuentro en el último y definitivo acto. En 5 minutos abrieron una brecha considerable (97-87), aprovechando que el combinado español tenía a sus jugadores secundarios sobre el parquet. A falta de dos minutos, el partido parecía finiquitado y los americanos ya estaban en las tres cifras de anotación, gracias a los puntos aportados por Durant (30), James (19) y Bryant (17).
Los españoles no bajaron los brazos hasta que quedaban 37 segundos para cerrar el choque. En ese instante, Scariolo dio entrada a los menos habituales (Sada, Claver y San Emeterio) y el entrenador del Dream Team, Michael Krzyzewski, hizo lo propio. Demasiado pronto, ya que a falta de 12 segundos los americanos solo ganaban de 6 puntos. El resultado final fue de 107-100.

Un equipo ejemplar
Los jugadores españoles dieron una lección de orgullo, tenacidad, lucha y sacrificio, además de demostrar un inmenso talento. En contra de las predicciones, España plantó cara hasta el final a la superfavorita del torneo, plagada de estrellas de la NBA. Un partido que quedará para los anales de la historia olímpica, superando (para algunos) a la brillante final de hace cuatro años.

De esta forma se cerraban los Juegos Olímpicos de Londres 2012, con medalla de plata en baloncesto y la 17ª presea para el casillero español. Los Estados Unidos conquistaban su 46º oro y su medalla número 104, siendo los máximos galardonados de los juegos por delante de China (87) y la anfitriona Gran Bretaña (64).

FICHA TÉCNICA
107, ESTADOS UNIDOS: PAUL (11), BRYANT (17), DURANT (30), JAMES (19), CHANDLER (2) - cinco inicial - WESTBROOK (3), WILLIAMS (6), IGUODALA, BRYANT (17), LOVE (9), HARDEN (2), DAVIS, ANTHONY (8).
100, ESPAÑA:  CALDERÓN, NAVARRO (21), FERNÁNDEZ (14), P. GASOL (24), M. GASOL (17) - cinco inicial - RODRÍGUEZ (7), LLULL (5), REYES, SADA, SAN EMETERIO, IBAKA (12), CLAVER.
ÁRBITROS: CRISTIANO MARANHO, CHRISTOS CHRISTODOULOU, MICHAEL AYLEN, REUVEN VIROVNIK.
PABELLÓN:  NORTH GREENWICH ARENA

 

España consuma su venganza y pasa a la final

 


La selección española de baloncesto sigue escribieno páginas para agrandar su leyenda. En la tarde del viernes se ha clasificado para disputar la final olímpica, después de merendarse a la selección rusa en una segunda parte de libro. Un juego dinámico, veloz y con la participación de todo el equipo llevó al combinado español a lo más alto, arrasando con las esperanzas de los rusos (67-59). Así, España se resarcía de su derrota frente a Rusia en la fase de grupos, la que dio origen a toda la serie de comentarios que han llovido contra los consagrados jugadores de la selección.
Pese a las críticas, estos 'jugones' demuestran una y otra vez que están por encima de las habladurías del exterior, y dan lecciones de baloncesto y de formas a todos aquellos que se empeñan en ponerlos en duda. Una generación que lleva dando alegrías a España desde el 2006 y que supuso el inicio de la denominada generación de oro del deporte español, debería tener un crédito más que sobrado.
Con el triunfo sobre Rusia, consiguen una gesta épica al llegar a su segunda final olímpica consecutiva (la tercera en la historia de España). Su próximo rival será la temible selección de Estados Unidos, que derrotó de forma soberbia a Argentina (83-109), lo que supone la reedición de la final de hace cuatro años. Los norteamericanos parten como favoritos, pero no es ningún secreto que los españoles se crecen en circunstancias adversas. La ansiada final será el domingo a las 16:00 horas.

Empieza el partido
Y lo cierto es que comenzó muy mal. España saltaba al North Greenwich Arena con el quinteto favorito del seleccionador, el que todo el mundo se conoce de memoria: Calderón, Navarro, Rudy y los hermanos Gasol. Unos primeros minutos de tanteo, en que España llevó la iniciativa, pusieron por delante a la selección por momentos (4-2). Una ventaja que tardaría muchos minutos en volver al marcador. A partir de ese instante Rusia empezaba a imprimir ritmo al partido, aunque el respeto de ambos conjuntos deparó un cuarto con muy baja anotación, donde lo más destacable fue el triple de Rudy Fernández. El marcador reflejaba 9-12 para Rusia tras los 10 primeros minutos.
El segundo cuarto fue tan malo o peor que el primero para los hombres de Sergio Scariolo. En cambio, los de David Blatt decidieron despertar y tratar de sentenciar el pase a la final antes de hora. A los 5 minutos ya se iban de 10 puntos (14-24), y un triple sensacional de Sergey Monya (9 puntos al descanso) les ayudaba a obtener la máxima ventaja del partido, que fue de 13 puntos. Un contundente mate de Gasol (7 puntos) servía para sacar un poco de orgullo, pero el poco acierto de Navarro (5/8 en tiros libres) no acompañaba, y se llegó a la media parte con un resultado de 20-31. Era evidente que la anotación española estaba en problemas, con una nefasta media de 10 puntos por periodo.

La clave: el juego colectivo
No se saben cuales fueron las palabras de Sergio Scariolo en el vestuario, pero no cabe duda de que surtieron efecto. Nada más salir, Rudy anotaba un triple, y pocos minutos después llegaba otro de Calderón acompañado de una fluidez ofensiva que hasta el momento había sigo utópica. España recortaba distancias (28-33), imprimía un ritmo frenético y se hacía dueña del partido. El nivel de juego fue tal que quedaron en evidencia las dos caras de la selección. La de la primera parte, por suerte, no tenía nada que ver con la que se estaba viendo en el tercer periodo.
Los puntos de Kaun bajo los aros y el contestatario triple de Fridzon, servían para mantener con ventaja a los rusos, que por momentos volvieron a sacar notables rentas (31-40). Pero un "enchufadísimo" Rudy conseguía tres puntos vitales desde 6,75 y recortaba las diferencias a 4 (36-40).
La selección recuperaba su mejor versión y transmitía alegría en su juego. Otro triple, esta vez de Pau Gasol, comportaba una anotación superior en 8 minutos a la que se había conseguido en toda la primera parte. Acto seguido, un absurdo campo atrás de Mozgov confirmaba que los rusos se estaban yendo del partido. La jugada diguiente fue para quitarse el sombrero. Una circulación de balón que empezó con Llull en la esquina izquierda, para Calderón y este para Rudy, el mallorquín la jugaba con Felipe que estaba en la pintura y hacía un movimiento de pies de los suyos para dejar el balón muerto sobre el aro. Entonces llegó Gasol desde atrás y hundió la pelota para ponerse a tan solo un punto (43-44).

Calderón comanda la victoria
Los nervios estaban a flor de piel, los rusos consiguieron anotar y quedaban pocos segundos para cerrar el tercer periodo. A falta de cuatro segundos, Calderón se sacó un triple espectacular de la manga, cerrando el acto igualados (46-46).
España había levantado los 11 puntos de la media parte en un cuarto, y quedaban solo 10 minutos más para jugar un partido que empezaba de cero. El carácter ganador de esta selección crecía por momentos: a los pocos minutos del último periodo, de nuevo Calderón sorprendía al mundo con un lanzamiento de tres cargado de confianza. Ello suponía la ventaja en el marcador para España tras muchos minutos a remolque (51-49). Con tres triples y 11 puntos, Calderón se vestía de líder y comandaba a la selección española ejerciendo de lo que es, un excepcional base. Un contraataque de Llull, un precioso gancho de Marc Gasol, dos puntos de Felipe y otro espectacular triple de Calderón, ponían la guinda al pastel (60-50) a menos de 5 minutos para el final.
En esos instantes trató de resucitar un apagado Kirilenko (6/12 en tiros libres) con un buen lanzamiento de tres, pero el pequeño de los Gasol lo daba todo con un potente 2+1 para manetener la renta de 10 puntos (64-54). El único de los rusos que realmente sumaba era Kaun, que machacó en tres ocasiones durante el tramo final. Pero la sentencia definitiva llegó con un brillante contraataque: Llull cogía el rebote, la daba al fondo para Rudy que, en lugar de finalizar, la dejaba para la llegada por el carril central de Pau Gasol que machacaba con contundencia. Una extraña antideportiva a Calderón y la expulsión por cinco personales de Rudy quedaron en anécdota, después de la exhibición que dieron. El resultado final fue de 67-59.

Declaraciones
Al término del encuentro, varios jugadores se prestaron a dar declaraciones. El jugador del Barça Juan carlos Navarro fue el más severo: "Estamos en la final, eso que lo sepa todo el mundo. Lo hemos repetido desués de 4 años con lo difícil que era. Hemos contestado a tantas críticas de los últimos días".
Felipe de Reyes se mostraba muy feliz por llegar a la final en su última participación con la selección: "Para mí era muy importante acabar bien y conseguir medalla, ya que es mi último torneo".
Rudy Fernández ofreció una visión más concreta sobre lo que fue el partido: "Lo hemos hecho muy bien porque hemos jugado tanto con los interiores en la pintura como con los exteriores". "En el momento decisivo, al final, hemos hecho una gran defensa", resumió el mallorquín como claves de la victoria.

Ficha técnica
67 - España (9+11+26+21): Pau Gasol (16), Rudy Fernández (11), Navarro (4), Calderón (14) y Marc Gasol (11) -equipo inicial-, Sergio Rodríguez, Reyes (2), San Emeterio, Llull (7) e Ibaka (2).
59 - Rusia (12+19+15+13): Shved (2), Kaun (14), Khryapa (2), Ponkrashov (10) y Kirilenko (10)  -equipo inicial-, Mozgov (4), Fridzon (8), Antonov y Monya (9).
Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Ilija Belosevic (SRB) y Marcos Benito (BRA). Rudy Fernández fue eliminado por cinco personales en el minuto 37.
Incidencias: Partido correspondiente a las semifinales del torneo olímpico de baloncesto disputado en el North Greenwich Arena ante 13.215 espectadores.

La 'ÑBA' hunde a Francia, otra vez

 


En los duelos decisivos se crece. La selección española de baloncesto volvió a demostrar que está por encima de todos los comentarios y críticas que desde diferentes sectores se vierten hacia el grupo. Ya pueden decir que están en crisis y que se dejan ganar, que los Gasol, Navarro y compañía se ponen el mono de trabajo y responden en la pista. Siempre con baloncesto.
Los hombres de Scariolo actuaron como vienen haciendo en los útlimos años. Sembraron dudas en la fase de grupos, con dos derrotas consecutivas, y fueron contundentes en el primer cruce eliminatorio despidiendo de los Juegos Olímpicos 2012 a la selección francesa de Toni Parker (59-66). La misma historia de hace un año en el Eurobasket. Seguramente los franceses tendrán pesadillas con los 'ÑBA', y más después del partido de este miércoles.
Francia empezaba con las ideas muy claras y llevando la iniciativa. A los pocos minutos ya se veía que España iba a remolque. Aunque eso le fue bien a la selección, ya que en los últimos partidos había empezado muy bien y acabó fatal. Con Francia fue todo lo contrario. Los franceses sacaban una renta considerable, teniendo en cuenta que era el primer cuarto. Se llegaron a ir de siete puntos, pero un alley oop final de Rudy Fernández machacando de espaldas dejaba el marcador en 22-17, tras los 10 primeros minutos.
Fue una jugada espectacular que recordó la conexión entre Sergio Rodríguez y Rudy en sus primeros años con el combinado nacional. Ello dio un punto de fuerza a los españoles que durante el segundo cuarto no fueron capaces de ponerse por delante, pero sí de mantenerse en el partido. Una defensa sensacional en los últimos segundos provocó pasos de Francia cuando estaba a punto de acabarse su posesión de balón. Ello sirvió para ir a vestuarios con vibraciones positivas (37-34).

Suben los decibelios
La segunda parte fue un intercambio de golpes en toda regla. Los franceses, comandados por Parker y Diaw, llevaban el ritmo del partido, pero España aguantaba todos sus tirones con solvencia a pesar del bajo acierto en lanzamientos. La estadística en tiros libres era mala (17/26 al final del encuentro) y los triples tampoco acababan de entrar. Entonces apareció Juan Carlos Navarro con su fina muñeca para anotar desde 6,75 y poner a España delante por primera vez (45-47). Pero ello no amedrentó a los franceses, que conseguían acabar el tercer cuarto dos puntos por delante, con el marcador en 53-51 (aunque el tercer cuarto, igual que el segundo, lo ganó España).
Para no perder la costumbre, se iba a decidir todo en el último periodo. Empezaba anotando España un tiro libre y, seguidamente, Parker fallaba una bandeja prácticamente solo. Los de Scariolo iban recuperando sensaciones, y todos los jugadores sobre la pista aportaban cosas positivas. Hombres más secundarios como San Emeterio, Llull, Rodríguez o Ibaka rendían a la perfección. A los 5 minutos, un sobresaliente tapón de Pau propiciaba una contra que acabó con un mate estremecedor de Llull. España se ponía uno arriba (57-58).

Bajón y estocada de Rudy
Tras esa acción, el partido entró en una dinámica decayente. Las defensas eran fuertes y ningún equipo capaz de anotar. Pasaron tres minutos en que Gelabale, Llull, De Colo, Rudy y Diaw fallaron sendos lanzamientos de larga distancia. Todos fuera. A falta de 1,30 minutos el parcial del último periodo era escandalosamente bajo (4-7). Rudy rompió la mala racha anotando dos tiros libres (57-60), y en la jugada siguiente el propio jugador mallorquín protagonizaó un tapón espectacular a Parker que supuso el final de posesión para los franceses.
Falataba un minuto para acabar y los veteranos del equipo hicieron una triangulación para quitarse el sombrero, que terminó con canasta de Marc Gasol (Marc para Navarro, este para Pau y el Gasol mayor para el mediano). España se ponía a cinco puntos y dejaba el partido sentenciado. El resto de tantos fueron en acciones de tiro libre, salvo la última canasta para Francia que no sirvió de nada (59-66).

Datos y curiosidades
El choque acabó con mal sabor de boca por el mal perder de algunos franceses, como Batum, que golpeó con el puño cerrado a Navarro provocando una falta antideportiva y un pequeño amago de tangana.
La España de baloncesto vengó a la España de balonmano, que había perdido horas antes contra la selección francesa quedando fuera de los juegos. Los hombres de Scariolo, en cambio, ya están en las semifinales de los JJOO. Su próximo rival será Rusia, contra la que España perdió el pasado sábado. El pase a la final se jugará el viernes.
Con esta victora, España se planta por tercera vez en su historia en una semifinal olímpica, la segunda consecutiva, tras Pekín 2008. El dato curioso del partido es que hacía 11 años que España no ganaba un partido anotando menos de 70 puntos. Eso sí, su defensa (especialmente de Llull sobre Parker), dejó a los franceses con tan solo seis puntos en el último cuarto.

Ficha Técnica
Francia, 59: Parker (15), Gelabale (4), Diaw (15), Batum (9), Turiaf (-) -cinco inicial-, Seraphin (2), Traore (2), Bokolo (-), Pietrus (10) y De Colo (2).
España, 66: Calderón (5), Navarro (12), Rudy Fernández (9), P. Gasol (10), M. Gasol (14) -cinco inicial-, Rodríguez (-), Reyes (2), San Emeterio (2), Llull (8), Ibaka (4).
Parciales: 22-17, 15-17, 16-17 y 6-15.
Árbitros: Maranho (BRA), Kennedy (EEUU) y Christodoulou (GRE). Sin eliminados.
Pabellón: North Greenwich Arena.

 La historia se repite... esta vez contra Brasil 

 


España volvió a ofrecer una imagen de irregularidad total. El equipo dirigido por Sergio Scariolo dio una de cal y una de arena. En el partido que más en duda estaba el "espíritu olímpico" del grupo y su deportividad, España fue capaz de lo mejor y de lo peor.
Igual que sucedió el sábado pasado contra Rusia, el combinado nacional protagonizó un inicio fulgurante, aleccionó a su rival durante la mayor parte del partido y, al final, en los minutos decisisvos, desapareció del parquet y se dejó pasar la mano por la cara para acabar perdiendo el partido (82-88).
El primer cuarto hacia presagiar todo lo contrario a lo que acabó sucediendo. España salía a por todas, para demostrar que no había ni un mínimo motivo para dudar de un grupo que lleva muchos años dando ejemplo de comportamiento, tanto en la pista como fuera de ella. Con un Pau Gasol sencillamente espectacular (13 puntos en ocho minutos), la selección española se merendaba a Brasil. Un tapón sensacional de Serge Ibaka a Taylor servía para cerrar el primer acto (26-17).
Scariolo optó por dar movilidad al banquillo, brindando minutos a jugadores que suelen tener una participación más escasa. Sergio Rodríguez, Ibaka y San Emeterio disputaron minutos de alto nivel, mientras jugadores como Navarro también entraban en las rotaciones para ir retomando sensaciones. Así, durante el segundo cuarto y con los jugadores de Estados Unidos como espectadores de excepción, España seguía imponiendo su poderío. Por parte de Brasil destacaban el azulgrana Marcelinho, Splitter y Leandrinho, que mantenían a su equipo dentro del partido. Una asistencia sin mirar de Navarro dejando a Marc Gasol anotar a placer, servía para llegar a la media parte (44-38).
Tras el descanso, una cierta aurea de relajación parecía haberse apoderado de los españoles. Al menos durante los primeros cinco minutos, ya que en ese momento un potentísimo mate de Pau Gasol, con falta personal incluída, encendía los ánimos del equipo. Acto seguido, un brillante alley oop que machacó Ibaka a pase de Calderón, daba cuenta de las buenas sensaciones de España. Volvió el juego dinámico y la circulación de balón, para cerrar el tercer cuarto 66-57. Sin duda, los hermanos Gasol se erigían como protagonistas máximos del choque hasta ese momento, con un total de de 38 puntos entre los dos (21 Pau, 17 Marc). Y pasaba algo más desapercibido el trabajo insaciable del brasileño Leandrinho Barbosa.

Brasil se destapa
El cuarto y definitivo periodo empezó con una selección brasileña imparable. Dos triples consecutivos de Marquinho recortaban las diferencias (67-63) y ponían emoción al choque. Y antes de que alguien pudiese decir "esta boca es mía" Raulzinho Neto realizaba un coast to coast atravesando el campo y metiéndose hasta la cocina para ponerse a tres puntos. En ese momento, Scariolo daba entrada al catalán Víctor Sada, para intentar comandar una nave que estaba totalmente desgobernada. El jugador del FC Barcelona salió entonado y metió un triple desde la esquina que daba aliento a los suyos. Pero el colegiado argentino, Estévez, dio la canasta de dos.
A partir de ahí empezó el recital de la 'canarinha' (que iba enfundada en verde) con un Leandro Barbosa en estado de gracia que metió un triple para colocarse a un solo punto de España (73-72). En la jugada siguiente encestaba otro y ponía a Brasil delante del marcador por primera vez en el partido (73-75).
España hacía gala de una preocupante falta de consistencia en los minutos finales de partido que ya se pudo ver el pasado sábado contra Rusia. Los errores del combinado de Scariolo se sucedían uno tras otro, mientras Brasil iba aumentando su renta. Taylor de contraataque ponía el 75-79, y en la jugada siguiente Sergio Llull fallaba una penetración cantada, España capturaba el rebote y Navarro volvía a errar una de sus 'bombas'. El acierto español se esfumó del Basketball Arena como por arte de magia. Luego fue Pau el que perdió un balón absurdo que le robó Varejao. Este se la regaló a Leandrinho para que firmase otros dos puntos y un parcial de 10-25. Y, en la jugada siguiente, Marc provocaba una falta en ataque y, consiguientemente, otra pérdida de posesión. La máxima diferencia de los brasileños llegó a ser de ocho puntos (76-84).
El partido acabó con un mate de Splitter primero y un triple estéril de Llull sobre la bocina que dejaba el marcador final en 82-88. Leandro Barbosa fue el mejor del partido con 23 puntos, aunque el máximo anotador fue Pau Gasol, con 25.
Tras unos días en que se habló mucho de si valía la pena dejarse ganar para evitar a los Estados Unidos en las semifinales, las sensaciones que quedan es que España lo hizo todo para ganar, pero una extraña falta de confianza propició un último cuarto escandalosamente malo (el parcial fue de 16-31).
España pasa a cuartos de final como tercera de grupo y se verá las caras contra Francia, recordando la historia del año pasado. En la Eurocopa 2011, Francia y España se cruzaron en octavos, porque los franceses habían quedado primeros de grupo y los españoles cuartos (es decir últimos de los que se clasificaban). Sin embargo, España sacó adelante aquél partido con solvencia y se acabó coronando campeona de Europa por seguna ocasión consecutiva. ¿Se repetirá la historia?

Ficha técnica
España, 82: Calderón (-), Navarro (7), Rudy Fernández (-), P. Gasol (25), M. Gasol (20) -cinco inicial-, Rodríguez (2), Reyes (6), Claver (-), San Emeterio (3), Llull (3), Ibaka (14) y Sada (2).
Brasil, 88: Huertas (2), Álex García (3), Barbosa (23), Varejao (7), Splitter (11) -cinco inicial-, Machado (3), Neto (6), Torres (6), Taylor (7), Giovannoni (7) y Vieira Sousa (13).
Parciales: 26-17, 18-21, 22-19 y 16-31.
Árbitros: Estévez (ARG), Vázquez (PUR) y Lottermoser (ALE).
Pabellón: Basketball Arena.

  España muerde el polvo frente a Rusia

 


La selección española ya no puede ser primera de grupo tras el partido perdido este sábado frente a Rusia. El equipo ruso ya tiene asegurada la primer plaza y eso pone las cosas más complicadas al equipo español, pues puede enfrentarse a los Estados Unidos en semifinales.

Basket total
El equipo que dirige Sergio Scariolo ha realizador un primer cuarto espectacular. La defensa española ha dejado a Sved y Kirilenko -referentes rivales- en cero puntos mientras que los hermanos Gasol se mostraban infranqueables y decidían en ataque. A los dos minutos la selección ya dominaba por 10 (0-10) y por 18 a los seis (2-20).  Los jugadores de Blatt han reducido distancias hasta los 11 puntos (11-22), pero la selección española ha cerrado la primera parte con una renta de 17 puntos (11-28). Con Navarro en la pista mostrando buenas sensaciones el único problema eran las dos faltas que acumulaban Pau y Marc.
En el segundo acto España bajo el nivel de intensidad y Russia cambió su defensa. La selección se encontró con muchos problemas porque no podía correr ni tampoco meter tiros exteriores. Gracias a los dos tiros libres de Rudy los españoles pudieron ir al descanso con un poco de oxígeno (32-40).

La cosa se complica
A la vuelta de los vestuarios los problemas fueron a más. El equipo se olvidó totalmente de defender y se limitó a ver como Khryapa antoaba triples -casi tres seguidos- y Fridzon seguía sumando. Así, Rusia le dio la vuelta al marcador y España se fue al último cuarto perdiendo por cinco puntos de diferencia (56-51).
En el último cuarto Scariolo sacó a Sergio Rodríguez y funcionó al principio. Un parcial de 1-12 le permitió al equipo colocarse en la delantera (57-65). Pero Rusia no se rindió y a 18 segundos para el final se había colocado con dos puntos de ventaja (75-73). A cinco segundos de que sonase la bocina Pau forzó una falta pero sólo metió uno de los dos tiros libres que tenía (75-74). Acto seguido era Fridzon el que iba a la línea de personal, anotando los dos lanzamientos que sentenciaron el encuentro, ya que España no consiguió encontrar un buen tiro y perdió 77-74.
Un partido completamente loco por el liderato. España jugó a la ruleta rusa contra el otro combinado invicto del grupo B y al final salió malparada.
La selección española se medirá el lunes ante Brasil. El que gane tendrá todas las papeletas para jugar una hipotética semifinal contra los Estados Unidos, que ya están inscribiendo hazañas en los libros de la historia.

Ficha técnica
Rusia, 77: Ponkrashov (14), Shved (-), Kirilenko (8), Khryapa (12), Kaun (1) --cinco inicial-- Mozgov (12), Fridzon (24), Voronov (-), Antonov (3), Monya (3) y Khovostov (-).
España, 74: Calderón (2), Sergio Llull (6), Rudy Fernández (10), Pau Gasol (20), Marc Gasol (10)  --cinco inicial--, San Emeterio (3), Sergio Rodríguez (8), Reyes (4), Ibaka (2) y Navarro (9).
Árbitros: Christodoulou (GRE), Vázquez (PUR), Sampietro (ARG).
Pabellón: Basketball Arena.
Parciales: 11-28, 21-12, 24-13, 21-21.

Gran Bretaña da el susto a España

 


El choque baloncestístico que protagonizaron la anfitriona de las Olimpiadas de Londres 2012, Gran Bretaña, y la selección española, pasó sin pena ni gloria durante prácticamente los 40 minutos a tiempo parado que dura un partido de baloncesto.
Podría decirse que el resultado (salvando la diferencia de puntos) estuvo "cantado" desde el comienzo hasta el minuto 39. A partir de ahí, un desenlace de infarto se adueñó de público y jugadores, regalando toda la emoción que no hubo antes comprimida en un último minuto interminable. El acierto final de Calderón fue definitivo para que España ganase por tan solo un punto de diferencia (79-78).

El primer cuarto propició el espectáculo esperado. España salió con las ideas claras y no tardó en adueñarse del partido. El juego fluído y rápido de los hombres de Sergio Scariolo no tardó en plasmarse en el marcador con un parcial inicial de 6-0. Sólo Joel Freeland (25 puntos) plantaba cara a la selección, anotando los primeros 8 de puntos de su equipo de manera consecutiva. El buen hacer de España supuso llegar al final de cuarto con una ventaja que se mantendría a lo largo del encuentro (24-15).
El segundo periodo perdió fluidez. Parecía que ambos conjuntos se dejaban llevar por una espiral que daba por hecho que España tenía que ganar comodamente. Así que los nacionales iban haciendo y los británicos iban aguantando, siempre a remolque. De este modo, y sin sobresaltos, se llegó a la media parte. Aunque curiosamente y sin hacer ruido, la anfitriona se adjudicó el segundo asalto por un punto (37-29).
La vuelta del descanso no comportó novedades importantes. El combinado nacional seguía a lo suyo, tirando de los hermanos Gasol (17 puntos Pau, 12 Marc) y apretó ligeramente las tuercas para alcanzar un resultado de 60-48 al final del tercer periodo. El último cuarto siguió absolutamente la misma tónica que todo el partido. La distancia siempre era de entre 8 y 12 puntos favorable a España. Hasta que, a fuerza de trabajo y de creer en ello, Gran Bretaña consiguió recortar diferencias y llegar al último minuto de partido solamente dos puntos por debajo (71-69).

Un minuto de locos
De repente y casi sin saber cómo, los británicos estaban metidos en el partido, y con la confianza del que ha sido capaz de remontar. España acababa de perder el balón y el 'jugador franquicia' de los locales, Luol Deng, tenía la posesión. Por suerte para los intereses españoles, Deng hizo una mala selección de pase. Fernando San Emeterio robó el balón y corrió el contraataque, sirviendo una asistencia a Calderón que supuso la canasta del partido, después de convertirla tras un precioso rectificado en el aire.
En la jugada siguiente la historia se repetía. Deng volvía a perder la pelota y en esta ocasión era Rudy el que recuperaba el balón. Una falta personal comportó que Calderón tuviese que acudir a la línea de tiro libre. Anotó los dos lanzamientos (75-69). La renta parecía suficiente a falta de 40 segundos. Pero los británicos no se iban a dar por vencidos: Clark agarró la pelota desde 6,75 y anotó un triple sensacional (75-72). Acto seguido, nueva falta sobre Calderón, que fue el único español en anotar a lo largo de ese último y vibrante minuto. De nuevo, los dos tiros dentro. Y, de nuevo, se reivindicaba la camada inglesa con otro triple, esta vez por mediación de Reinking (77-75).
Los británicos aún provocaron una vez más que el base español fuese a la línea de personal. El extremeño, haciendo gala de su excelente muñeca y sangre fría en momentos delicados, anotó su sexto tiro libre consecutivo (79-75). Pero la escena volvió a repetirse por tercera ocasión: esta vez el triple fue de Luol Deng (máximo anotador del partido con 26 puntos), que enmendaba de esta manera sus dos pérdidas de balón anteriores (79-78). A falta de tres segundos para el pitido final, Calderón, máximo encestador de España (19 puntos, 8 de ellos consecutivos en el último minuto), se encargó de aguantar el balón en su posesión sin dar más opciones a los británicos.
Un partido soporífero durante casi la totalidad del mismo que brindó al espectador un final agónico, repleto de tensión, que estuvo a punto de pegar un buen susto al combinado de Víctor Sada y Juan Carlos Navarro. Este último se quedó sin jugar debido a la fascitis plantar que arrastra.

Los otros azulgranas pinchan
La selección brasileña de Marcilnho Huertas sufrió un incómodo partido contra Rusia y perdió por solo un punto de diferencia tras recibir un triple en el último segundo de partido (74-75).
Los rusos supieron frenar a los hombres fuertes de la canarinha, dejando al base del Barça y a Thiago Splitter en 8 puntos por cabeza. El jugador más destacado de los brasileños fue Leandro Barbosa, con 16 puntos. Por parte del combinado ruso, los hombres más destacados fueron Kirilenko, Mozgov y Shved, con 19, 18 y 17 puntos respectivamente.
Sin embargo, el que se erigió como protagonista del duelo fue Vitaly Fridzon, que con su lanzamiento de tres anotado en el último segundo dio a los suyos un tirunfo que parecía imposible.
La misma puntuación que Brasil cosechó Lituania. 74 puntos que tampoco sirvieron de nada al conjunto encabezado por Sarunas Jasikevicius, el nuevo fichaje del Barça. Su verdugo fue la selección de Francia, que guiada por un Parker estelar (27 puntos) y por Batum (21 puntos), dejaron sin opciones a los lituanos (82-74).
Jasikevicius fue de los hombres del conjunto lituano que más minutos estuvo sobre el parquet, pero su actuación fue más que discreta (2 puntos).

Ficha técnica del España - Gran Bretaña:
79 - España (24+13+23+19): Pau Gasol (17), Rudy Fernández (9), Calderón (19), San Emeterio (3) y Marc Gasol (12) -cinco inicial-, Sergio Rodríguez, Reyes (4), Claver (3), Llull (5), Ibaka (5) y Sada (2).
78 - Gran Bretaña (15+14+19+30): Mensah-Bonsu (3), Sullivan (3), Deng (26), Freeland (25) y Reinking (5) -cinco inicial-, Achara, Lawrence (5), Archibald (2), Clark (8) y Johnson (1).
Árbitros: William Kennedy (USA), Sasa Pukl (SLO) y Olegs Latisevs (LAT). Reinking fue eliminado por cinco personales en el minuto cuarenta.

* Todas las crónicas han sido publicadas en Diario Gol.

lunes, 14 de mayo de 2012

El deporte y su capacidad de sorprender

Domingo 13 de mayo de 2012. Día de sorpresas. Jornada completamente loca. Esta fecha pasará a la historia por haberse vivido, a nivel deportivo, algo espectacular. Brillante y escandaloso. Sublime e impactante. Por momentos incomprensible. Pero, por encima de todo, muy emocionante. 


Olympiacos celebra el título de la Euroliga | Foto: rtve.es
Empecemos por el baloncesto. La Final de la Euroliga que anteponía en Estambul al todopoderoso CSKA de Moscú y al Olympiacos de Atenas, se resolvió con un sonado triunfo para los griegos, después de un partido extraño que tuvo de todo y que podría resumirse dividido en tres etapas. Un inicio soporífero, que llevó a terminar el primer periodo 10-7, daba cuenta de la falta de ambición, tensión o acierto que tenían los finalistas. No fue hasta mediado el segundo cuarto que empezó a animarse el partido. Fue a través del gran favorito, el CSKA, que tras tres triples consecutivos de Milos Teodosic, puso en marcha el potente engranaje ruso para marcharse, durante el tercer periodo ya, a una diferencia máxima de 19 puntos tras un parcial de 19-3. El partido parecía más que decidido, pero el verdugo del FC Barcelona Regal, volvió a tirar de coraje y comenzó una remontada histórica (la más grande de la historia de la Euroliga en una final) que decidió el partido para los helenos con una canasta de Printezis en el último segundo de partido. Justo antes, el veterano y reconocido Siskauskas había fallado dos tiros libres que hubiesen supuesto una ventaja de tres puntos para los rusos. 

El entrenador, Dusan Ivkovic, conseguía el segundo máximo título europeo de Olympiacos, repitiendo la gesta que logró, el mismo entrenador para el mismo club en 1997. MVP de la Final Four, más que merecido, para Vasileios Spanoulis. La cara amarga para el gran favorito, el CSKA. Un equipo lleno de talento, de altura y de cualidades físicas y técnicas diseñado para ganar esta Final Four, y que se quedó con la miel en los labios. El gran decepcionado, Andrei Kirilenko. El ruso volvió de la NBA al club de sus amores con el objetivo de conquistar este título, y seguramente volverá a la liga americana la temporada que viene con la amargura de no haberlo conseguido.


El capitán del Villarreal, Marcos Senna, se lamenta por el descenso | Foto: rtve.es
Pasemos al fútbol español. Como cada final de temporada, este año la lucha por el descenso volvía a ser intensa y dramática para las escuadras implicadas. Concretamente para cinco equipos (Sporting, Villarreal, Granada, Rayo Vallecano y Zaragoza), dos de los cuales se verían irremediablemente condenados a perder la categoría. El destino fue cruel, y quiso jugar con los candidatos hasta el final del tiempo reglamentario para acabar tomando la decisión más esperada y, a la vez, la más inesperada: descendían de categoría Sporting de Gijón, y Villareal CF. Si bien lo del conjunto sportinguista era algo que estaba cantado (y posiblemente merecido tras la incomprensible decisión de la directiva de prescindir del batallador Manolo Preciado poniendo en su lugar al polémico Clemente), nadie podía esperar que el Villarreal (equipo que empezó la campaña jugando la Champions) recibiría semejante castigo. 

Mencionábamos la crueldad del destino. Y quiero remarcarla en este punto, encarnada en la figura de Miguel Ángel Lotina. El veterano técnico, asiduo de los campos de la Primera División Española, se precipitó al abismo de la Segunda categoría por segundo año consecutivo. Con el histórico Deportivo de la Coruña hace un año. Con el implacable Villarreal de Champions éste. El descenso de Racing, Sporting y Villarreal implica la pérdida de categoría, tras largo tiempo, de tres equipos que no eran recién ascendidos, sino que llevaban varias temporadas en primera.


Los jugadores del Zaragoza mantean a su entrenador, Manolo Jiménez | Foto: as.com
La cara de la moneda cayó del bando de Granada, Rayo Vallecano y Zaragoza. Tres conjuntos que se han salvado después de una labor encomiable de sus técnicos, que han echado toda la leña al fuego para lograr este sufrido y realizador objetivo. Cabe resaltar especialmente las figuras de Manolo Jiménez y de José Ramon Sandoval. El entrenador del Zaragoza ha recuperado un equipo que estaba absolutamente hundido y que era carne de segunda desde el final de la primera vuelta. Pocos en la capital maña olvidarán las palabras del sevillano asegurando que sus jugadores no eran dignos de vestir la camiseta del club. Surtió efecto esa dura afirmación y, después de un final de temporada espectacular, lograron la remontada. Sandoval también es justo merecedor de grandes elogios. Salvar la categoría de un equipo como el Rayo, cuyos jugadores no ven un duro, que está sumido en una durísima crisis económica y que ha vivido tensos enfrentamientos internos a lo largo del año, es cuanto menos, heroico. 

Tanto zaragocistas como rayistas resolvieron sus respectivos duelos, aunque no faltos de polémica. La victoria del conjunto de Jiménez fue solvente, pero ya se habla de "tongos" y amaños de partidos, después de que su rival, el Getafe (que no se jugaba nada), terminara con dos hombres expulsados y concediendo un penalti por mano dentro del área. El triunfo del Rayo fue mucho más sufrido y sobre el otro afortunado de la noche, el Granada, que según dijo su entrenador, Abel Resino, fue "la derrota más dulce de mi carrera". Como decíamos, el Rayo consiguió ganar gracias a un "tamudazo" en el último minuto que, de no haber llegado, hubiese supuesto la salvación del submarino amarillo y el hundimiento de los de Vallecas. 


El Manchester City levanta el título de la Premier League | Foto: televisionpe.com
Para terminar con las emociones fuertes de la jornada nos trasladamos a la Premier League. Último partido de liga inglesa. El campeonato en juego. Los dos conjuntos de Manchester, United y City, peleaban por conquistar un título que parecía sentenciado para los de azul claro, que simplemente tenían que ganar a uno de los últimos clasificados, el Queen Park Rangers. Pero aquello que suele parecer fácil, a menudo se torna en harto dificultoso. 

Incomprensiblemente, el Manchester City se dejaba meter dos goles después de haber empezado marcando, y se ponía contra las cuerdas la consecución del título liguero. Por su parte, el Manchester United, hacía los deberes frente al Sunderland por la mínima, y solo le quedaba esperar una sorpresa que estuvo realmente a punto de producirse. Al City solamente le valía ganar y no fue hasta el tiempo de descuento (min. 91) que Edin Dzeko ponía la igualada en el marcador. Quedaban cuatro minutos por delante. Los últimos cuatro minutos para decidir una liga. El Manchester United terminó el partido y empezaba a saborear la consecución del torneo de la regularidad. Todos atentos al transistor. Todos esperando el pitido final. Pero antes de ese pitido entró en acción un viejo conocido de la LFP. El 'Kun' Agüero ponía, mediante un potente chut, el 3-2 en el luminoso, conquistando un título de Liga que el club del jeque árabe, Sulaiman Al-Fahim, no conseguía desde la lejana temporada 1967/68.  44 años después, el Manchester City volvía a ganar una liga después de uno de los finales más dramáticos y ajustados de la historia de la Premier League.



viernes, 11 de mayo de 2012

Un Barça Regal sin argumentos naufraga en la espesa marea roja de Olympiacos

Spanoulis fue el timón de Olympiacos y los llevó a la victoria | Foto: estrelladigital.es

Mal partido. Muy mal partido del FC Barcelona Regal, que volvió a pisar en falso precisamente en el momento más importante. Olympiacos dominó el partido de cabo a rabo, hasta el punto de que el conjunto azulgrana nunca logró ponerse por delante en el marcador. 

La primera parte recordaba al partido anterior, entre CSKA y Panathinaikos. Inicio alicaido del favorito, mientras el rival ponía toda la carne en el asador. Lo único que podía consolar los intereses del Barça tras el mal juego del primer período, era que el CSKA había empezado igual de mal y finalmente había alcanzado la final. 

Pese al dominio absoluto de los griegos, el Barça siempre permanecía cerca de su rival en el marcador y, por momentos, daba la sensación de que podría darle la vuelta al partido. Simplemente era cuestión de esperar a que llegase ese momento de lucidez, de brillo, de dar rienda suelta a la calidad que atesoran los hombres de Xavi Pascual. Pero la férrea defensa griega no dio pie. No se hizo realidad ese halo de esperanza. Lo cierto es que el Barça no mostró una ambición firme de ir a por el partido. No es que no lo intentase. Simplemente no podía. Tan sólo los sonados errores arbitrales a favor del conjunto catalán en el tramo final del choque mantenían la emoción.

La circulación de balón por parte del Barça era trabada. Navarro (18 puntos), que jugó con molestias, se convirtió en el centro absoluto de las miradas de sus compañeros. Todos los balones pasaban por él, y parecía que era el único capaz de generar juego. Al menos lo intentaba, ya que el base titular del equipo, Marcelinho Huertas, estuvo totalmente desaparecido. Todo lo contrario que el base de Olympiacos. Spanoulis dio una lección de baloncesto espectacular. Ni Sada (que fue de los pocos que estuvo medianamente a la altura), ni mucho menos Huertas (al que Spanoulis le hizo un traje a medida), fueron capaces de impedir que el griego hiciera y deshiciera a su antojo. Tanto a nivel anotador (máximo encestador del encuentro con 21 puntos), como a nivel director, dando un recital de asistencias a los pívots.

Hablando de pívots. Los '4' del Barça fueron los únicos que acompañaron a Navarro en la intentona de conseguir la heroica. Erazem Lorbek y Fran Vázquez (que tuvo unos minutos sobresalientes durante el tercer cuarto) trataron de aportar la anotación y la fortaleza en los rebotes que necesitaba el equipo. También Ndong acompañó, pero estuvo muy errado en los lanzamientos de media distancia que tan bien se le daban últimamente. Sin lugar a dudas, el pívot más destacado fue del conjunto heleno. Dorsey se convirtió en amo y señor de la zona cogiendo una barbaridad de rebotes ofensivos y machando brutalmente la canasta azulgrana. Su papel fue especialmente brillante en los últimos y decisivos minutos finales.

Pero si hubo un fiasco mayúsculo en este partido, sin duda, lo contemplamos en el papel de los aleros azulgranas. Ni Eidson, ni Mickeal, ni Ingles, ni Rabaseda (que no jugó ni un minuto) aportaron absolutamente nada. Y cuando digo nada, es NADA. Entre los tres (no cuento a Rabaseda) anotaron 7 puntitos. En ningún caso transmitieron estar metidos en el partido. Tampoco CJ Wallace. Si bien, el ala-pívot americano rindió en la faceta reboteadora durante la primera mitad, perdonó una canasta infallable que cualquier otro hubiese machacado con furia para demostrar autoridad. Y es que, en partidos de este calibre, el que perdona lo paga.


jueves, 10 de mayo de 2012

El Barça Regal afronta con opciones la Final Four

             Boniface Ndong y Erazem Lorbek en el Palau Blaugrana | Foto: Víctor Malo             
No está siendo una temporada fácil para los intereses del FC Barcelona Regal. Pese a lograr el primer puesto de la liga regular con una jornada de antelación a la finalización del campeonato, es evidente que el cuadro dirigido por Xavi Pascual este año no ha rallado al nivel de las dos anteriores campañas. 

Los azulgrana mantienen la fortaleza defensiva que les ha llevado a ser, posiblemente, la mejor defensa de Europa de los últimos tiempos, pero a nivel ofensivo el bajón ha sido considerable. Todo influye: las numerosas bajas de jugadores que fueron importantes la temporada pasada, el nivel no lo suficientemente alto hasta ahora de las nuevas incorporaciones y la irregularidad de los pilares ofensivos de la plantilla.

A pesar de las adversidades, el Barça llega en un solvente estado de forma a la fase final de la temporada y con la mayoría de los objetivos cumplidos: "ganar" la liga y clasificarse para la Final Four de Estambul. Tan solo se ha quedado en el tintero la revalidación del título de la Copa del Rey. En cuanto a la mayor competición europea, se decide este fin de semana aunque, en esta ocasión, los de Pascual no parten como favoritos. Pero a nadie se le escapa que son un rival extremadamente peligroso. 

Los jugadores que no han podido alcanzar todavía su estado óptimo muestran mejores sensaciones y, si todo marchase según lo previsto, llegarían en plenas facultades para jugar los partidos más bonitos y competidos del año. Desgraciadamente, los contratiempos de última hora no dan tregua a los más exigidos. Sobre el nivel de la plantilla en estos momentos, podemos hacer una radiografía diviéndola en dos grupos:

Los veteranos consagrados

Juan Carlos Navarro finaliza una penetración | Foto: Víctor Malo
 
En este grupo se engloban los pilares fundamentales del equipo. Los que deben asumir galones. La mayoría de ellos lleva varios años ya en el cuadro que dirige Xavi Pascual, son jugadores con experiencia en grandes citas y, concretamente, en la Final Four. Por edad y peso en el equipo podemos destacar a tres: Juan Carlos Navarro, Pete Mickeal y Boniface Ndong. El caso de Navarro es a parte, ya que no hay discusión sobre su papel como emblema, máxima referencia y mejor jugador del equipo. El problema viene porque en las últimas horas se ha hecho público que sigue con molestias por la fascitis plantar que lleva arrastrando casi toda la temporada. De hecho, ya se perdió el último partido de liga contra el Assignia Manresa y se desconoce hasta qué punto está mermado o no para afrontar un reto como el que comienza mañana.

Luego están Mickeal y Ndong, tercer año de ambos en el Barça y jugadores decisivos en la consecución de los últimos títulos. Si bien Ndong está acariciando la perfección esta temporada, siendo uno de los jugadores más regulares y en forma, Mickeal ha estado algo más renqueante por sus problemas físicos. Pero llega al tramo final con las pilas cargadas y desde el cuerpo técnico se espera mucho de él. Sin embargo, también se acaban de encender las alarmas sobre el estado del senegalés. Según parece, Ndong tiene un virus intestinal que podría suponer que, como Navarro, tampoco llegue mañana al 100%.

A este grupo cabe añadir dos jugadores más. Por un lado, indiscutiblemente, Erazem Lorbek. El esloveno no se puede considerar veterano por edad (nacido en el 84), pero su importancia y aportación al conjunto es tal que nadie osa discutir que sea una pieza imprescindible y probablemente el jugador más importante después de Navarro. Ha rendido a un nivel formidable todo el año, y su única pega tal vez sea que es de los pocos que ha bajao sensiblemente su aportación en los últimos partidos. Por otro lado está Chuck Eidson. Este sí que cumple con los requisitos de veteranía, experiencia y talento, pero siendo su primer año en el equipo, aún está un poco en entredicho el peso específico que tiene. No obstante, pasa por su mejor momento y es de aquellos jugadores que se crecen ante las adversidades.

Los jugadores 'in crescendo'

Marcelinho Huertas en una acción de ataque en el Palau | Foto: Víctor Malo

En este segundo grupo tenemos un abanico de jugadores más amplio. Primeramente cabe destacar a Víctor Sada y Fran Vázquez. Dos piezas básicas del equipo que además llevan varios años siendo parte de la plantilla y aportando dosis de buen baloncesto. Sin embargo, hay que decir que estos dos jugadores son la noche y el día. Mientras Víctor Sada es el paradigma de la regularidad, de la constancia y del trabajo, Fran Vázquez es un jugador con un estado de ánimo muy sensible. El gallego viene de hacer dos muy buenas campañas, pero esta temporada ha flojeado cediendo protagonismo a Ndong, y está por ver si será capaz de retomar su mejor versión en este momento clave de la temporada. Parece que va en auge, pero no deja de ser una incógnita.

De otra parte, tenemos al grupo de jugadores que se han incorporado más recientemente y que no tienen experiencia en partidos de este calibre ni, concretamente, en la Final Four. Hablamos de Marcelinho Huertas, CJ Wallace, Joe Ingles, Kosta Perovic y Xavi Rabaseda. Los tres primeros actualmente plasman el buen rollo de la plantilla. Para tranquilidad del barcelonismo, ese bienestar les aporta un grado de confianza que se traduce en puntos y mejores aportaciones en todas las facetas del juego. Sus conversaciones y bromas vía twitter son habituales y denotan un estado anímico que seguramente no tenían hasta ahora por el proceso de adaptación que atraviesa todo jugador recién llegado.

El caso de Marcelinho es una excepción, ya que tiene más experiencia que el resto y a pesar de ser su primer año en el Barça, ha rendido con suficiencia toda la temporada en una posición tan delicada como elemental. Wallace e Ingles parece que tienen un importante grado de compenetración y están en puntos paralelos. Ingles lleva un año más en el Barça, pero es ahora cuando está empezando a soltarse, dando brillo a su juego. Wallace, del mismo modo, ha encontrado su mejor versión de la temporada en los últimos partidos, y ambos se perfilan como jugadores de segunda línea que pueden desarrollar un papel fundamental en esta Final Four.

En cuanto a Perovic y Rabaseda, son casos diferentes: los jugadores que cuentan con menos minutos y que no encuentran una estabilidad. La situación de Perovic se asemeja más a la de los jugadores que coméntabamos antes. Fichado la temporada pasada, está atravesando un proceso de adaptación prolongado, pero lo cierto es que su rendimiento está siendo peor de lo esperado. El de Ripoll, en cambio, es jugador de la casa pero también el más joven de la plantilla y, por todos es sabido que en estos casos se requiere paciencia y mucho trabajo constante. Tendrán pocos minutos si es que Pascual les da alguno.

Para terminar, os dejo un vídeo que da buena cuenta de la gran relación que impera entre los jugadores "in crescendo" que comentábamos antes. Joe Ingles pregunta, Wallace responde: